22 de noviembre de 2012

Joyas escondidas de Miami. El hotel Biltmore.

Hotel Biltmore

Hace unos meses, cuando mi mami estuvo de visita por estos lares, estuvimos investigando sobre las joyas escondidas de Miami. Entre tantas vueltas por internet dimos con el legendario Hotel Biltmore, inmerso en historia de fantasmas, quiebras, restauraciones, esplendor, celebridades, entre otras, así que sin pensarlo dos veces nos lanzamos a conocerlo. Llegar al hotel no nos fue muy difícil porque está en Coral Gables que es muy cerca de casa, así que tomamos un autobús y caminamos un pedazo entre las casas y los árboles de una de las zonas más lindas de Miami. Como ya veníamos dateadas de los recorridos gratis que ofrecía el hotel, nos fuimos directo a la recepción a preguntar por ellos y justo quince minutos antes había arrancado uno, aunque sólo teníamos que esperar menos de una hora para el próximo, así que durante la espera nos dedicamos a recorrer el lobby del hotel y tomar fotos.


El lobby del hotel está ubicado en el segundo piso, donde hay dos recepciones, varios juegos de recibo para pasar el tiempo, fotos autografiadas por famosos y dos jaulas con unos pobres pajaritos encerrados que la idea es que canten pero supongo que no lo harán por el encierro. Luego de muchas fotos y echadera de cuentos, comenzó a reunirse el grupo para comenzar el recorrido. Nos esperaba una señora del Dade Heritage Trust, una organización sin fines de lucro que se encarga de preservar la arquitectura y la cultura de Miami a través de la educación y la restauración. Comenzamos la caminata con la historia del hotel, que trataré de resumirla porque es larga, pero vale pena. 

La construcción del hotel comenzó en 1924, gracias al sueño de George Merrick, que quería conventir Coral Gables en una zona residencial, y a la inversión de John McEntee, de diez millones de dólares. En 1926, el hotel abre sus puertas, inspirado en el estilo mediterráneo renacentista, con enormes salones, más de 200 habitaciones, patios, campos de golf, country club, la piscina más grande de Estados Unidos en ese entonces (tomó una semana llenarla) y la famosa torre Giralda que podía verse desde varios kilómetros. Para la época, el Biltmore era uno de los hoteles de moda en el país, albergando a celebridades como Judy Garland, Bing Crosby, el primer Tarzán (jajá), los duques de Windsor, presidentes, y hasta al mafioso Al Capone. El atractivo del sitio, residía en las grandes fiestas, los espectáculos en la piscina, los torneos de golf y lo que nos pareció más insólito, el viaje en góndolas traídas desde Venecia, para visitar Key Byscaine.

Luego de esta etapa de esplendor, el hotel comenzó a perder huéspedes por la lejanía de la playa y el auge de Miami Beach, lo que los llevó varias veces cerca de la quiebra. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la política de que los hoteles debían ser usados por el personal militar, el Biltmore pasó a ser un hospital para heridos de guerra, por lo que sellaron las ventanas con ladrillos y cemento, y además lanzaron a la calle todo el lujoso mobiliario que poseía. Gracias a la nueva infraestructura, fue convertido en la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, hasta que en 1968 fue mudada de sede. A partir de allí permaneció cerrado, hasta que en 1985 la ciudad de Coral Gables, que en 1973 se le había concedido la propiedad del mismo, decidió restaurarlo a su propósito original. El hotel permaneció abierto sólo tres años por la dura situación económica que atravesaba el país. En 1992, una compañía hotelera decidió invertir en él y crear un plan de diez años de restauración. Ese mismo año, tras los desastres ocasionados por el huracán Andrew, la edificación, que soportó los embates del huracán, alojó a los vecinos que habían perdido sus casas.

¿Casi nada, no? Pues actualmente el hotel sigue bajo restauración, ese día de nuestra visita la piscina estaba cerrada y vacía porque arreglaban el piso, también algunos de los grandes salones se encuentran en mantenimiento, nosotros entramos a dos que todavía les falta mucho por hacer. Gracias a esta última administración y al esfuerzo de los vecinos de Coral Gables, el hotel ha seguido en pie formando parte de la historia de la ciudad. Por cierto, este último 4 de julio decidieron retomar la tradición de los fuegos artificiales por la independencia de Estados Unidos, y nos asombraron a todos los que estuvimos presentes con un espectáculo de luces hermoso.

Les dejo algunas curiosidades sobre el hotel que nos dijo nuestra amable guía, y algunas fotos de ese día.

  • En 1920, debido a la crisis económica, el hotel comenzó a hacer espectáculos acuáticos entre los que incluía a un niño clavadista de cuatro años, nado sincronizado y luchas con caimanes.
  • En Cuba existía el Hotel Sevilla Biltmore, nombrado así en 1919 cuando fue comprado por John McEntee, inversionista principal del Biltmore en Coral Gables.
  • Cada piso del hotel tiene un tema distinto, que van desde el Caribe, hasta inspiración árabe.
  • En 1929 fue asesinado un hombre llamado Fats Walsh en una de las habitaciones del hotel, luego de una pelea entre apostadores. El señor Walsh es uno de los fantasmas oficiales del hotel.
  • Otro fantasma famoso es Al Capone, de quien se dice es un fantasma tranquilo.
  • Y hablando del famoso mafioso, luego de tanta fama alrededor de su nombre, el hotel decidió nombrar una de las habitaciones más lujosas como la “Al Capone”, por ser una de las preferidas del ganster.


Espero les haya gustado esta entrada, nosotras pasamos un momento rico, gratis y distinto en esta ciudad que tiene sus buenas joyas muy escondidas.

Un abrazo,

Lu.

Lobby


¿me ven en el espejo?







Techo pintado a mano








3 comentarios:

  1. Podría decirse que cada rincón de Miami es tan pintoresca como su propia gente. Muy interesante post y mejor aun acompañado de esas imágenes que hablan por si solas. Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante tu descripción del Hotel Biltmore, no lo conozco pero por la fotografía y tus detalles me parece nostálgico. Vivo en una pequeña isla de España, en Tenerife donde nos encanta cultivar nuestras costumbres y tradiciones, así como el folklore y la música. Todo esto lo plasmo en mi blog http://guachinchesparranderos.blogspot.com.es/En tu tierra hay muchos canarios emigrantes que se afincaron ahí y que les gustará recordar lugares, tradiciones y grastronomía de Tenerife. Yo desde mi modesta posición le daré difusión a tu blog que me parece interesante.
    Un saludo afectuoso de José Sacramento

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por sus comentarios, De verdad Miami te da sorpresas de vez en cuando, el hotel Biltmore es una de ellas. Pronto seguiré escribiendo sobre esas joyas escondidas. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...